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El desplazado. Conversatario con Alexis Ocoró y Fernando Escobar

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El desplazado. Conversatario con Alexis Ocoró y Fernando Escobar

IDENTIDAD_El desplazado
Conversatario con Alexis Ocoró y Fernando Escobar

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Luisa Gonzalez: Quería que nos contaran cómo empezaron a hacer cine ¿Por qué decidieron hacer la primera película?

Alexis Ocoro: Buena pregunta. Lo que pasa es que nosotros, como se puede ver en las imágenes, iniciamos con un canal local de televisión: Esteros televisión. Miramos, haciendo trabajo social, que los jóvenes tenían mucho talento pero que a la vez había un enfoque problemático en nuestra comunidad a raíz de toda la historia: todo el tema del conflicto armado y todo lo que hemos vivido en el país, pero que somos nosotros quienes colocamos las víctimas, y en los pueblos del pacífico cómo Buenaventura y Guapi no es la excepción,; entonces empezamos desde la televisión local a tratar de promover el enseñarle a nuestros jóvenes que “Ojo que estamos en la boca del lobo”; estamos frente a una amenaza latente que se nos maquilla como una oportunidad: el tema de la mafia y de todo aquello. Eso fue lo que nos inspiró inicialmente, por eso nuestra primer película -Facilidad- tuvo aquel éxito, porque narramos la historia de una familia humilde, campesina y trabajadora que tiene mucha tierra, que son literalmente ricos pero se consideran pobres porque no tienen automóvil, porque no tienen casa en la ciudad; entonces hay un paradigma ahí y es que se consideran pobres pero no lo son y se dejan confundir por quien se considera el verdadero rico, alguien que inyecta algún recurso y luego dice “No, eso de trabajar la tierra así, eso no da plata. Yo pongo el dinero, usted tiene la tierra. Sembremos Coca y trabajemos y nos volvemos ricos todos”. Se dejan confundir y entonces al final los matan a todos. Nosotros partimos de enseñarles con nuestra vivencia -primeramente a los nuestros- a que aprendan y no se confundan, y de ahí, ahora si salir y enseñarle al resto del país, digamos, los municipios donde viven una situación similar. Eso fue lo que nos inspiró.
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LG: ¿Y ustedes por ejemplo han conocido de casos o personas que se han dirigido a ustedes y les han hecho comentarios sobre las películas, de pronto incluso criminales?

AO: Buena pregunta. En el Chocó creo que fue una lástima porque tuvimos una situación desgarradora: una señora lloraba y lloraba frente a nosotros y nos echaba bendiciones a la vez: “Pero tranquila señora, gracias por las bendiciones, relájese ¿Por qué llora?”; -“Eso que ustedes acaban de pasar allí, eso le pasó exactamente al hijo mío. A mi hijo mayor”; y empezó a contarnos: “lo mataron, lo mataron sus amigos”. Para nosotros es complaciente porque nos damos cuenta que evidentemente en lo que queremos trascender -que es la enseñanza- a partir de ahí es que hablamos de signos de orientación social, pues evidentemente encontramos experiencias conectadas con lo que estamos haciendo. Eso fue lo que más nos motivó a seguirlo haciendo, con todas las limitantes económicas que representa el caso porque hay una pregunta que ninguno de ustedes me la ha hecho pero a mí me gustaría auto hacérmela y responderla: ¿Con que dinero contamos nosotros para unas producciones de estas? Con Nada. Nosotros no arrancamos ni siquiera con un fondo de un millón de pesos. Arrancamos con ideas y listo, ahora si vamos viendo. Por eso es que ustedes encuentran las limitantes. Fercho hablaba de una cámara ¿Qué cámara dijiste?
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Fernando Escobar: Una Video 8. Handycam.

AO: Una Video 8 ¡Listo! y de ahí para allá sin Boom. Nosotros no sabíamos que era un boom; ya luego nos vamos dando cuenta y después nos vamos dando que es un script y para qué sirve un script. Entonces nos vamos motivando para ir aprendiendo en el camino, pero inicialmente es partir del problema para enseñar. Por ejemplo, en Medellín hubo gente que nos enfrentó en Plaza Botero, en el Parque Berrio, en el Parque Explora -donde nos dieron los permisos-: “¿Ustedes quiénes son?” se atrevió alguien: “¿Cómo se les ocurre venir a traernos más violencia a Medellín? la capital de la violencia en Colombia por mucho tiempo ¿Qué les pasa?” A la persona que nos abordó en ese momento lo que si le dije fue “Mire este documento a quienes nos dieron el permiso”; – “Aquí es imposible estar, es imposible estar con una pantalla en plena plaza, esto es espacio público, aquí es imposible”; ¿Entonces por qué nos hicieron posible lo imposible? “Mire los permisos hermano, usted está confundido. Nosotros no vinimos a desorientar a Medellín, al contrario, venimos a orientar con base en lo que hemos vivido”. Con esos argumentos al final quienes nos confrontaron terminaron felicitándonos y comprándonos la película por montón.

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LG: Quería preguntarle a Fernando ¿Cómo fue que empezaste en la actuación? Fernando actúa en las tres películas que han hecho ellos y siempre es el protagonista. Yo digo que Fernando cada vez que hagan más películas va a quedar como una marca en la historia, siempre es como el actor principal y su actuación, siento y lo escribí ahí en los folletos, que tiene cosas que uno ve en las películas de acción y también en las telenovelas, y es que a veces lo que uno ve es lo que va formando su forma de hacer. Contanos un poquito de eso ¿Cómo empezaste a actuar? ¿Cuáles son tus influencias?

FE: El tema de la actuación comenzó algo así: Yo trabajé en un almacén vendiendo ropa y todo tipo de calzado, todo tipo de cosas; un amigo -Jefferson Paz, que fue el director de la primera película- llegó a ese almacén en el momento en que yo estaba ofuscado con alguien que me estaba robando un pantalón, entonces de ver esa acción y la forma como yo le hablaba a esa persona me dice: “¡Uy! Oye, vas a ser el protagonista de la próxima película que voy a hacer”, y ya yo con mi rabia y el saboteándome le dije “Bueno, después hablamos y me comenta ¡Listo!” Dos años después llega y me dice “¿Ya estás listo para grabar?”; -“¿Vos me has visto cara de actor a mí? ¿Yo cuando he estudiado eso?”; -“No, pero es que yo sé que tenés las cualidades eso simplemente es orientarte”; y yo le dije “Si usted cree. Usted es el que sabe del tema y si usted cree que me puede pulir, vamos”.

Comenzamos con la primera escena en la película Facilidad y la cosa me pareció aburridora: eso de que “Corte. Repitan. Corte. Repitan”. Él me dice “Hombre cálmate que es que esto es así”. Cuando ya terminamos de grabar ese día, me dice “Para que no te vayas a desmotivar, mañana pasas en la tarde y te voy a mostrar un pedacito de lo que grabamos”, y era justamente una escena de acción donde me da harta rabia y mando a matar a alguien. Cuando al otro día voy y él me muestra la escenita esa y me quedo mirándola, digo “¿Ese soy yo? Yo soy un actor de servicio ¡Yo voy pa esta y arranco!”. Esa fue la forma como pude iniciar y la cual me impulsó a seguir. Y no solo eso, lo que me tiene aún en esto es la forma como la gente admira lo que yo hago, que aun siendo empírico y que cada día pues trato mejorar. Mi actor favorito y al cual admiro es Marlon Moreno. Ahí es donde yo siempre, en cualquier producción, focalizo su forma de expresión ¡ese es mi maestro! Además de eso, en Medellín tuvimos la fortuna de conocer al profesor Jaime Gonzales que fue el maestro de actuación de Marlon Moreno. Todas esas cositas son las que en este momento me tienen allí con esas ganas de seguir cada día más adelante. ¡Ah! y el maestro Google que cada día estoy allí investigando.
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LG: A mí me llamaba mucho la atención -porque nunca he podido nunca hablar con Jefferson Paz- pero siempre que hablo con ustedes el rol del director no es la imagen que nosotros tenemos aquí -y es que el director está siempre por encima de todos-, siento que eso no es así con ustedes que le dan mucha importancia al guion ¿Cómo es eso? ¿Cómo es el trabajo en equipo? ¿Hay una figura piramidal o cómo es?

AO: Buena pregunta. Como nosotros no somos profesionales en el tema entonces somos una figura horizontal, una figura plana: todos hacemos de todo. Obviamente, nos repartimos tareas delegándole un poco más de funciones al uno que al otro para que se haga responsable de esas tareas y pueda el proyecto salir; pero nos retroalimentamos y al final nos repartimos los créditos.
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Harold: Es importante el ejercicio de la contra-narrativa y de que estén aquí en la academia porque en ustedes no es así, es decir ¿Cómo surge el trabajo? ¿Ustedes tuvieron algo de rabia al no sentirse representados por las propuestas de la televisión o del cine con sus comunidades y decidieron crear sus propias narrativas? ¿Qué es lo que inspira a que empiecen a desarrollar eso? Quisiera preguntar si ustedes sienten que no hay una representación en la televisión o en la cinematografía frente a las historias que a ustedes les ocurren y deciden crear su propia narrativa, con sus propios recursos ¿Cuál es ese detonante que los motiva a eso?

AO: Yo creo que más que un reproche o que no existiera ese tipo de narrativa, es cómo tratar nosotros de, desde abajo, cómo podemos mostrar que somos interesantes. Por ejemplo en la primera película que hicimos dijimos “No vamos a usar ninguna canción conocida, el tema central lo vamos a inventar nosotros” ¿Por qué? Porque nosotros queremos, de a poquito, ir saliendo del anonimato y que de a poco también se nos preste atención total. Obviamente que desde allí empiezan a decirnos “Esto está bien. Esto no cala”, y así vamos aprendiendo. Entonces por ejemplo El Patrón del pueblo titula la canción en la primera película Facilidad. La canción la invento yo y le colocamos música entre todos y la pusimos a cantar a un niño del pueblo. Eso por ejemplo impactó demasiado en Medellín: “¿cómo que la canción de fondo es una guitarrita y un niño cantando?, ¿el niño quién es? ¿Quién es el autor?”; – “Esa canción no existe. Es inédita, es nuestra”. Pero lo que nos motivó a eso, más que un reproche a que no nos tuvieran en cuenta, es partir de hacer algo autentico ciento por ciento, y si nos equivocamos nos equivocamos del todo y que sea rico que nos digan “Se equivocaron pero que bien, valientes.” Eso nos motiva. Es lo que de algún modo los que saben del tema nos decían “La película ustedes la están vendiendo como pan pal desayuno ¡bacano! Pero si ustedes se quieren meter al mundo del cine tienen que aprender mucho porque esa película tiene esto, le falta esto y esto…”; – “Muchas gracias, eso es lo que queremos”.
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Harold: Yo por ejemplo, hace poco hablaba de… ¿Han escuchado hablar de un director Jhonny Hendrix? Es un director afro que estrenó una película llamada Saudó, y en una entrevista decía que él se sentía mal como afro porque los afros no tenían todavía representación en el mundo del cine en Colombia. Entonces, ustedes al ser de una tierra como Guapi -una tierra de talentos, una tierra desde el litoral recóndito que siempre han sido súper marginado y discriminado- me parece un ejercicio muy interesante lo que hacen porque es como la periferia expresándose desde los lenguajes que los construyen, sin importar que alguien de fuera les diga que esta bueno, sino que ustedes mismos nos están contando que la gente les compra las películas y todo eso. Acá, no creo que nadie desde el cine independiente haya podido vender películas como ustedes lo han hecho, es como todo un diamante en bruto narrativo lo que hay ahí.
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Intervencion: Yo tengo otra pregunta y es ¿ustedes se han relacionado o han dialogado con otros directores de este estilo de películas, o de la región? Usualmente yo creo que la academia tiene un problema y es que siempre tiende a clasificar todo. Tenemos una tendencia horrible de clasificar y ponerlo todo como en una cajita. Ustedes por ejemplo, dentro de ese ejercicio imaginario de poner las cosas en cajas ¿se han pensado que ustedes son como un movimiento dentro del cine? ¿Han hablado con esos otros directores que hacen películas en ese mismo estilo y han dialogado sobre lo que ustedes hacen, con ese sentido social, tal vez?

AO: Probablemente diría que esa ha sido nuestra mayor falencia porque la unión hace la fuerza, y tú lo dijiste claramente: personas que hacen trabajos similares al nuestro, en la medida posible, hubiésemos podido avanzar al tratar de hacer un colectivo, así sea cada uno independiente pero apuntándole a lo mismo, a lo mejor tendríamos más eco. No. No lo hemos hecho. Porque nosotros lo hacemos con el alma, le ponemos vida, corazón, grabamos las escenas y nos movemos pero para nosotros no es rentable, de momento, dedicarnos a hacer películas amateur y tratar de vivir de eso. Entonces yo les decía cuando recién nos presentamos que yo soy Ingeniero Industrial egresado de la Universidad Autónoma de Colombia y me desempeño en cargos laborales: en este momento soy el director de desarrollo comunitario y de gestión de riesgo del municipio Olaya Herrera, y me tocó convencer a la alcaldesa que no venía a asuntos de la administración pero que era una oportunidad maravillosa para nosotros y que en el fondo esto es lo que amábamos -más allá de que en el fondo seamos o no ingenieros o cualquier otra carrera- “Bueno, listo Ingeniero, váyase pero se me regresa rápido”. Todo este tipo de situaciones hacen que no podamos tener el tiempo y la disponibilidad de podernos entregar. A lo mejor ese puede ser la causa de que no nos haya permitido dedicarnos más a buscar y decir “Venga para acá ¿ustedes por qué hacen eso? sentémonos”. Porque como dice el gran combo “Esto tiene sus añitos”. Con el tiempo se va desgastando uno porque cada uno tiene su familia, entonces nos toca dedicarnos cada uno a lo suyo y cuando llegue la chispa, de nuevo: “Socio venga que tengo un guion ahí”, y el otro: “¿Cómo así? Ah listo, hagámosle ¿Cuándo la grabamos?” ¡Y listo, sale pa pintura!
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In: Ahí ya que habla usted del guion ¿De dónde sale la idea de construir estos dos personajes y sus vivencias y todo?

FE: ¿Los dos personajes de la película?
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In: De El Desplazado.

FE: Como les decía inicialmente, es una historia imaginaria que quisimos plasmarla frente a lo que ya se había visto con algunas personas de la vida cotidiana frente al desplazamiento: que porque no son preparados van a la ciudad o a cualquier otro lugar, buscan apoyo y está la discriminación. Eso fue lo que quise como amarrar ahí, todo en uno y mostrarlo: esa parejita humilde que salió a buscar oportunidades, no las encontró y creyó que en la violencia ahí estaba.
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In: Hay un momento en la película que me llama mucho la atención y es el momento cuando está el plano de esa oficina de acción social. Me llama mucho la atención porque tras de que ya el tema que ustedes plantean -el sentido social y el tema del desplazamiento- siento que hay una especie de guiño o denuncia ¿En qué año se hizo esta película? ¿En 2012?

AO: 2011.

In: Durante un gobierno bastante particular. Exactamente este tipo de guiños que se convierten en cierto tipo de denuncia porque de alguna manera ustedes dicen -lo que decían al principio- que es una forma de decirle a los jóvenes “Ustedes están en la boca del lobo”, y que me parece que es una alusión muy bonita -horrible pero muy bonita- y que es referirse a esas cosas oscuras y siniestras que nos han pasado en los últimos años. Este guiño, por ejemplo esa situación de la llegada y la lectura del aviso de Inversión Social ¿ustedes lo utilizan como una forma de denuncia política?
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.FE: En ese momento no lo pensamos como una denuncia política, más bien lo notamos como una realidad; y es que muchas veces en los pueblos el desplazado -o cualquier otra persona- va a buscar un servicio, y porque al don señor no le dio la gana de ir a la oficina, está cerrada. Sencillamente la oficina está cerrada y no hay atención sino el día que ellos plasman. Entonces le está dando a esa persona a que piense en hacer otra cosa diferente a lo que venía enfocado. Porque siente otras necesidades. Por eso quisimos mostrarlo así.

AO: Le ayudo en algo más a Fercho con respecto a lo que dice el compañero. De algún modo la respuesta de Fercho responde porque ¡Claro! le estamos demostrando a través de ese tipo de escena en donde están, para que están y que hacen. Eso se constituye en una denuncia simulada por decirlo así, porque no vamos directo a un establecimiento a denunciar porqué en este municipio acción social no funciona y porqué tienen estas falencias. No dejamos una nota escrita, pero si cuando dentro de la película mostramos ese escenario donde no responde a las expectativas de la comunidad desplazada, pues por supuesto que estamos dejando literalmente una denuncia.
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Luisa Gonzalez: Yo quería preguntarles ¿porque en las películas el papel de la mujer es de extras? Son como las chicas que están con Fernando o la chica que llega, por ejemplo en Facilidad con el gringo, son como extras pero acá vemos un personaje femenino desarrollado ¿Cómo fue eso? ¿Cómo se desarrolló ese personaje? ¿Cómo fue la participación de ella -Luz Eneida Rodríguez-? ¿Ella también participó en la creación del personaje? ¿Cuál fue el rol de ella ahí en la producción de esta película?

FE: Exactamente. El personaje de Luz, digamos que salió del anonimato porque ni siquiera cuando el guion se empezó a desarrollar este personaje existía; se creía que era una pareja nada más, pero no iba tener una participación principal dentro de la actuación, pero cuando ella llega -como ella es una tipa bastante despierta- empieza a dar ideas: “Mira ¿por qué no esto, o por qué no aquello?”, y así fuimos construyendo ese personaje hasta colocarlo en esa posición principal. Un personaje principal que es muy admirado en los lugares donde hemos ido y ahí estamos con ganas de meternos en otro nuevo.

HLD: ¿Y ella de donde es?

FE: Ella es de Medellín.

HLD: ¿Pero es de barrios populares?

FE: No sé directamente ahorita como se llama el barrio donde está viviendo pero creo que vivió en Santo Domingo.

AO: En Santo Domingo Sabio ¡Ah! más popular que…

HLD: La escena donde pelea al principio es buenísima. Así se peleaba en los años 90 en Cali -finales de los 80- ¡los pasos que hace!

FE: El volteo como lo llaman popularmente. Tocó enseñarle un poco con personajes que conocía.

AO: A ella la conocimos en la experiencia que hicimos de la travesía por Colombia. Les hablaba al comienzo de la charla que la denominamos Travesía por Colombia: fue una locura que se nos ocurrió, pero de esas locuras que hay que ponerle corazón e ir para adelante. Recorrimos un poco de ciudades del país y lo satisfactorio fue que logramos lo que queríamos, y que fue darnos a conocer un poco.
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LG: Yo tengo una pregunta relacionada al tema de los servicios que tú estabas hablando. Facilidad es una película, que cuentas, tuviste la oportunidad de hacer una gira nacional, de mostrarla en algunos lugares de Colombia, pero mi pregunta es con ese tema de los permisos para que estos espacios se brindaran en muchos lugares ¿cómo lograron conseguir el dinero para esta gira? Porque acabaron de decir que inician con su propio presupuesto pero entonces a partir de ahí ¿cómo se movilizan para organizar estos apoyos externos?

AO: ¡Excelente. Esa es la audacia! Cuando estábamos grabando la película yo ya tenía en la mente: “Vamos a tirarnos por Colombia a ver cómo nos va”. Entonces, en nuestro pueblo apenas entran dos aerolíneas: Satena, que es la aerolínea que entra a todos los pueblos pequeños; y entra una aerolínea que se llama TAC (Transporte Aéreo de Colombia). Entonces les dije “Muchachos, metamos una escena donde aterrice el avión de TAC sin que ellos se den cuenta ¡metámosla!”. Grabamos una escena donde entra supuestamente el gringo -el rico que llega a proponerle a esa familia humilde el “tú tienes las tierras yo tengo el dinero”- llega en TAC y entonces: “Ya tenemos la imagen de TAC, perfecto”, mientras vamos pensando para dónde ir, necesitamos viajar por Colombia y necesitamos volar en TAC, entonces, cuando materializamos la película y le hicimos el lanzamiento en el auditorio del colegio San José en Guapi -tuvimos que hacerlo tres veces consecutivas: al auditorio le caben 570 personas, y se llenó otra vez, y otra vez- entonces ahora sí ya dijimos “Bueno muchachos, como que no está tan mal la cosa. Organicemos en el diseño de la carátula y metamos: TAC. La aerolínea que patrocina el talento del pacífico”. Voy y me siento con la gerente de TAC y le digo “¡Venga para acá! Nos vamos a recorrer el país. Esto es lo que hay, este es el proyecto de la carátula y si a usted no le gusta esta imagen aquí, pues la quitamos”; -“No, no ¿Cómo se le ocurre?”; -“¡Ah bueno! La imagen de la película”. Luego logramos que ellos firmaran con nosotros un contrato de desplazarnos por las distintas ciudades a donde ellos tuvieran desplazamientos con la única sugerencia de que lo hacíamos previamente avisándoles y de que hubiera cupos, poniendo las cosas fáciles. En ese orden de ideas logramos viajar aquí a Cali, de Cali a Buenaventura, de Buenaventura a Quibdó, de Quibdó a Medellín.

¡Sí! Por ese lado fue el primer recurso costoso que nos salió cómodo. Pero a su pregunta inicial de como romper el hielo en los espacios públicos donde “Hermano, no vaya para allá que allá no dejan hacer a nadie, a todo el mundo lo recogen”, entonces partimos de que hacemos cine de orientación social y en la película, como ustedes vieron el mensaje final y todas las películas nuestras, hay un mensaje final escrito y en la medida posible con alguna escena. Con ese argumento me senté con el gerente de la terminal y como nos resultó positivo les dije “¡Muchachos, la pegamos! Porque si aquí nos dijeron sí, me van a decir sí en todas las partes de Colombia. Así que los que quieran el desafío se van conmigo que nos vamos para el Chocó”. Llegamos de una vez al Chocó y nos sentamos en la alcaldía y de una vez: “¡Háganle!”. Llegamos a Medellín y me senté con la directora de espacios públicos de la ciudad y me dijo “Pero es que eso aquí no se puede”; -“¿Por qué? Mire que ya lo hicimos en Cali y en Quibdó ¿Por qué no lo podemos hacer aquí? Estamos haciendo cine de orientación social”, al final me dijo “Listo, está bien, pero sólo en ciertas partes”. Me mandó al parque San Antonio -quienes conocen Medellín, el parque San Antonio queda en pleno centro, pero es el parque donde están los negros, donde está la gente afro y donde hay de todo: hay ladrones, bueno…- Yo dije: “Esta hembra me negreó, pero listo, no hay problema, por lo menos no me dijo que no ¡y arrancamos!”. La idea era poder mostrar allá que lo que hacemos de verdad es bueno para que nos den más espacio y lo logramos. En la primera semana que nos dieron nos hicieron seguimiento; nosotros nos conseguimos con un amigo también de espacio público y vinieron las relaciones, y cuando nos percatamos habíamos ido por un mes y nos quedamos casi cuatro meses: nos dieron permiso en el Parque Explora, en Plaza Botero, Parque Berrio, Jardín Botánico, la Playa y terminamos en el Alumbrado: allá nos encontramos con Rafael Poveda -de Testigo Directo- que en ese momento hacía un programa para Telemundo (sería bueno tratar de ubicar a Rafael Poveda para ver las imágenes de lo que hicimos, que sirven como apoyo para el documental). Esa fue la forma, nos quedábamos en hoteles, comíamos en restaurantes, no podíamos alquilar una vivienda en ninguna ciudad porque íbamos por veinte días ¿Quién nos alquila una casa por veinte días? Y con el problema que gracias a Dios se ha mitigado bastante- que hace seis o siete años salió un problema de racismo en este país que no podemos esconder y es ¿Quién le va a alquilar a 8 negritos andando allí y que vienen de Guapi le vamos a alquilar una casa? sin saber si son bandidos o no ¡y vendiendo películas de plomo y que ellos son los actores! Entonces por ese tipo de situaciones nos tocaba en hoteles y restaurantes, pero nos funcionó.
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In: ¿En qué lugares hubo mayor recepción? Usted habló del racismo, quería saber ¿En qué medida ayudó a eso en la recepción de ciertos públicos?

AO: La verdad, el tema que mencioné del racismo fue por la respuesta que me dio la directora en el momento del espacio público en Medellín. Yo no era nadie para reprocharle pero me sentí mal que después me dieran espacio en otros lugares. Cuando fuimos a ver el parque San Antonio ahora si nos dijeron “Muchachos, pilas que les roban todas esas cosas que ustedes cargan ahí”, y nosotros estábamos trabajando todos asustados. Yo digo que nos “negreó”, esa es la conclusión que sacamos y por eso lo mencioné, pero en la comunidad como tal, indígenas, negros, blancos, y todo el mundo nos decía “Muchachos, ¿De dónde son ustedes? Qué bueno eso mano”. Por eso le digo, Fernando, si no me equivoco y sin exagerar, de las 70.000 copias que registramos -que yo registré en mi computador, porque yo iba llevando mis balances de ventas y eso es lo que nos dice con qué recursos contamos- me atrevo a decir que Fernando autografió unas 50.000 ¡hacían cola! Y nosotros sabíamos que no estábamos frente a un gran actor y nos sentamos y le decíamos “Fercho usted no es actor. Usted es un pelado, hermano, que se le ocurrió grabar; no se vaya a empelicular que usted no es actor”. Que sí puede serlo y vamos a mejorar y en la medida posible si puede entrar a la academia pues que bien. Nos conservamos en la humildad porque la verdad no nos queríamos engañar a creernos pues que ya éramos los chachos de la película sin serlo.

Pero fue exitoso, porque ver que en Plaza Botero (Medellín), cuarenta, cincuenta personas haciendo fila, esperando a que el termine de firmal el autógrafo para que también le firme la de él, mejor pagos no nos podíamos sentir ¿sí? Entonces, Colombia digamos, nos respondió en todas las ciudades en donde estuvimos. Los niños lo aman, las mujeres… ya se imaginan (Risas)

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LG: ¿Vos creerías, Alexis, que ese público que es el que consume las películas de ustedes es mayoritariamente popular, de clases populares: gente que puede vivir estas problemáticas o que puede estar cercana? ¿Se atreverían a decir eso?

AO: Si, no nos podemos engañar. A nosotros nos compraba todo el mundo, pero por ejemplo aquí en Cali cuando nos fuimos al Distrito de Agua Blanca la sacamos del estadio: en Los Mangos, en La Casona, aparte de que vendíamos mucho, allá coreaban el nombre de Fernando (y no es Fernando, es El Diablo, que es el protagonista) Entonces ¿Qué pasa? Pues uno entiende que lo corean porque -lo que ustedes dicen- es gente que se siente identificado con lo que hacemos. Y otra gente de otros sectores, de otro, digamos, estrato social, pues nos compra la película como que “bueno. Vamos a ver qué es lo que están haciendo”, eso por un lado; y por otro lado “igual apoyémoslo”. Nos hacíamos las víctimas. Bueno, nos hacíamos no, si éramos las víctimas de nuestro propio trabajo porque nos tocaba vender la película al precio del pirata cuando nosotros perfectamente podíamos vender la película, porque nosotros compramos nuestras propias torres y reproducir la película desde el Master y toda esa situación para ir vendiendo nuestras producciones. Arrancamos vendiendo la película como en siete o cinco mil pesos y después terminamos vendiéndola en dos mil pesos, como la vendía el pirata. Entonces de alguna forma éramos económicamente victimas del tema, pero allí encontramos que había gente de estrato alto, estrato cinco, seis. Por ejemplo en Medellín sabíamos que eran de esos estratos porque nos llegaban y se identificaban; me invitaron al Hotel Belfort: “vea, vayan al Hotel Belfort para que nos entrevistemos”, y pues el Hotel Belfort de Medellín no es cualquier cosa, entonces uno dice “bueno, esta persona es de buen nivel”, pero nos apoyan en el sentido de darnos el aplauso e invitarnos a seguir ¿sí? Más que identificarse con la problemática nuestra porque ellos no la viven, o la viven pero por televisión.

In: Te quiero hacer una aclaración. Yo soy de Medellín…

AO: Claro.

In: Y quiero hacer una moción de claridad porque de pronto puede ser interesante para ti y los asistentes. El Parque San Antonio es de los más populosos que hay allá: queda ahí pegado a la estación de San Antonio del Metro…

AO: y al Éxito.

In: Exacto. Y es una cosa que tiene mucha popularidad. Entonces considero que de pronto no fue por hacerle la negreada, si no solamente como ponerlo en el sitio donde -en relación con el documental anterior- quizás, tuviera más acogida la misma película.

AO: ¡Ah! Perfecto.

In: Después, llegar al Parque Botero es diferente pero también es muy populoso. No sé qué tan bien le fue a usted en ventas en un lugar o en el otro, pero es más o menos siempre buscando los sitios de más afluencia de personas.

AO: Interesante la aclaración, porque de algún modo -pues ya han pasado varios años- en la única ciudad donde permanecimos más de un mes fue allí. Nos quedamos cuatro meses: ya hablaba uno en el tono del negro pero con asentó paisa (Risas) ¿Sí? De verdad de Medellín sentimos un agradecimiento infinito.

In: ¿Y estuvieron allá en la Comuna trece? Allá en las escaleras eléctricas ¿o no?

AO: No, no. En ese entonces no.

FE: Fue en el dos mil diez (2010), finales del dos mil diez con “Facilidad”.

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In: Si. A mí me impacto muchísimo que en una escena de la película hubiera el despliegue ese del ejército, e inclusive hay una toma desde un helicóptero si no estoy mal; y quería preguntar ¿cómo hicieron esa escena? porque me imagino que poner a volar un helicóptero no debe ser fácil y también ¿Cómo hicieron ese contacto? También hubo otra escena donde intervino la policía, y entonces eso me deja pensando ¿Cómo hacen ustedes ese contacto para que pase eso allí en la película? Y la otra pregunta es ¿Cuánto duro el rodaje en sí de la película?

AO: Mire. Con respecto a esas escenas -porque fue Fernando quien las grabo allá, y pues es él personalmente que le va a dar respuesta de eso- como lo dije al comienzo, el valor agregado fundamental para nosotros alcanzar a generar un poco de impacto es la institucionalidad: todas la películas nuestras -las tres- tienen escenas con helicópteros, pirañas, con la policía, los carros de la policía. La ultima -Baile De Sicario- esta con los Galil, las armas de verdad (obviamente, desarmadas) ¿sí? “¿pero cómo hacen para que les presten los Gali (IMI Galil: fusil, arma)?”. Ahora, los policías que salen en las escenas nuestras no son actores que vestimos de policía, son policías reales. Los militares que salen en las escenas nuestras manejando las pirañas son militares reales. Entonces ¿Qué pasa? El coronel… toca pedir permiso al Ministerio de la Defensa y todos esos temas, y nos copian. Yo creo que sin ese valor agregado pues muy complicado seria porque los costos no dan.

FE: En cuanto al tema del ejército, hicimos dos tomas: la una fue en el Batallón Cazadores de Pasto, y la otra fue en el Batallón de San Vicente del Caguán, que se me olvida el nombre. Pues partimos de lo mismo que comenta aquí mi compañero Alexis: primero, llegamos al mayor y le enseñamos lo que venimos haciendo, le enseñamos parte del guión y a la vez hasta donde queremos llegar con el resultado de esta película. Obviamente que ellos también tienen que hacer sus trámites -que se demoran- pero gracias a dios, las tres veces que hemos acudido a esos permisos hemos recibido respuestas positivas: la primera fue en Guapi y la segunda en los dos batallones que les estoy mencionando; y esta tercera que es en Baile de Sicario también se volvió a repetir en Guapi con la policía. Es más, en esta tenía ya listo una escena con los del Gaula. Infortunadamente en eso momento ellos tuvieron que salir para Tumaco, no pudieron grabar y se cambió la escena. Me toco acudir a la policía.

En cuanto al tiempo del rodaje de esta película -El Desplazado- duro aproximadamente seis meses, pero grabando los fines de semana: sábado y domingo. Porque la mayoría de muchachos tienen su trabajo y nosotros también nos dedicamos a vender las películas, como para estarnos sosteniendo.

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LG: ¿Que más hace usted? A parte de las películas.

FE: ¿Ahorita? pues hago todo tipo de trabajo, pero precisamente, ahora estoy en Olaya Herrera -en Satinga- trabajando como jefe de prensa y manejando el canal de Televisión que tenemos.

LG: Eso me ha llamado la atención, porque casi todos los directores de este ciclo tienen relación con la televisión, todos menos Nelson Fredy que fue el que vino hace ocho días porque él ya es profesor de la Universidad del Cauca: Él es un señor que hizo la película en el noventa y nueve (1999). Pero todos tienen relación con la televisión, con las televisiones locales.

In: En ese sentido, quería como para ampliar un poco tu respuesta. Me llama la atención -desde lo que a mí me interesa que es la edición y los efectos- el hecho de que si hay algo usualmente que es difícil de hacer no es solamente grabar, es editar la película. Ustedes por ejemplo, con la edición de la película ¿Cómo comenzaron a trabajar esta estructura? Lo pregunto por qué usualmente, cuando tú trabajas un guion y lo ruedas, una cosa es la historia que tú escribes, otra cosa es la que grabas y otra muy diferente es la que terminas editando. Por ejemplo, hay algo muy complicado para el oficio de editor y es cómo enlazar las historias. Nos pueden hablar desde la experiencia de ustedes: el director que también es el productor y además editor (según lo que leí en los créditos); y además, la parte de los efectos que hay algo como de juego o de ingenuidad, que de pronto produce risa, pero que también es interesante por esta necesidad como de realzar la realidad.

AO: Fernando es un detodito: Fernando es Técnico en Producción Audiovisual del SENA Regional Costa Pacífica. Porque escribir uno la historia, actuarla, y que después vengan los problemas de edición -que es lo que usted manifiesta- y que se le cambie parte de la historia, eso es una preocupación; entonces entendimos que también es importante hacerlo, digamos, casi todo. En la primera, con Jefferson Paz -que es nuestro compañero pero que en estos momentos está dedicado a otras cosas (él está en Guapi)- no había esa dificultad porque él era el editor y conocía perfectamente la historia, pero ya luego -por ejemplo en esta de El Desplazado- Fernando, que ahí también le colaboro Jefferson, la edita completamente.

Yo los invito respetuosamente y cariñosamente a que vía YouTube o vía Instagram miren Baile Del Sicario, o Facilidad que de pronto no sé si han tenido la oportunidad de ver. Entonces en esa parte ya Fernando se mete a editar y por eso hoy es el productor del canal que montamos allá en Zatinga -en Olaya Herrera- ¿sí? Allá montamos el canal de televisión que se llama Zatinga T.V.

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LG: Los pueden buscar en Youtube como ZATINGA T.V.

AO: ¡Aja! Ahí estamos haciendo televisión local gracias a la idea que yo le vendí a mi jefa -la Alcaldesa- y pues copio. Yo quisiera escuchar una pregunta de ustedes, pero no sé, voy a hacerla yo dado que hemos avanzado en el tiempo y no sé si ocurra, y seria preguntarnos “¿Qué viene? ¿Qué es lo que se viene para nosotros? ¿Qué es lo que tenemos en momento, que es lo que tenemos preparado?”.

Nosotros, partiendo de que iniciamos haciendo Cine de Experimentación Social, mostrando la problemática pero a la vez enseñándole al país ciertas cosas con la vivencia nuestra, y que ese era nuestro primer propósito, indudablemente, pero detrás de ese había un segundo propósito que era darnos a conocer para luego, ahora si, nosotros poder interiorizar otras cosas que también son muy importantes en nuestra comunidad pero que no venden tanto a nivel cinematográfico si hubiésemos empezado por ahí como el tema cultural. Por eso empezamos por el tema de la violencia y de mostrar lo que vende, haciendo bien la acción social pero para cuando ya nos identifiquen entonces la gente dice “Es que las películas de ellos tienen allí algo. Mirémosla”, y ahora si poder meternos para poder vender la cultura amplia que tenemos en el Pacifico Colombiano. Ahí tenemos un guion que ya lleva uno cinco años trabajándolo y ya lo tengo inscrito en la Dirección Nacional de Derechos de Autores, y se llama Corazón de Chonta. La Chonta es -ya para todos ustedes aquí pues por el tema del Petronio ya saben- la madera de la que se hace la Marimba ¿sí? Dado a que la Marimba, como bien saben ustedes, fue declarada por la UNESCO hace poco como Patrimonio Cultural de la Humanidad y todo lo que está pasando ya a través del Petronio Álvarez, la Marimba ya se está asemejando acá a lo que es el acordeón -de algún modo ese está dando esa connotación-. Corazón de Chonta es un proyecto Cinematográfico al que nosotros le apostamos y no lo hemos querido grabar pese a que tenemos el guión hace rato, porque ahí si ya queremos que con personas como ustedes ir abriendo espacios donde podamos encontrar las herramientas: buenas cámaras, buen boom, la logística que necesitamos para poder grabarla y para que no dar un salto a lo que paso con El Vuelco del Cangrejo ¿Por qué no? o a lo que ha pasado con las otras películas ultimas hechas en Colombia. Nosotros tenemos la convicción de que la historia de Corazón de Chonta es fenomenal, y si encontramos el apoyo no somos escéptico a que aparezca alguien que sepa muchísimo más que nosotros y nos diga “Listo, poyémoslo. Pero venga, hay que pulir esto aquí, hay que quitarle ahí, corte y pegue…”. No hay problema, pero que lo podamos hacer. No sé si en un resumen de treinta, cuarenta segundos -como para dejarlos picados como decimos literalmente nosotros- contarles qué es Corazón de Chonta.

Ustedes conocen y han oído hablar del Gualajo ¿sí o no?, el maestro Gualajo, y, hoy en día, se habla de Enrique Riazcos que es el de Herencia de Timbiqui. Esos grandes marimberos, según la mitología de los pueblos nuestros del Pacifico, y es que el gran músico es El Duende. En mitología hay diferentes clases de duendes y el de nosotros es un hombre como yo: chiquitico, tronco de sombrero y la cosa ¡un vacan! Como yo (Risas) ¡Bacaniao! Entonces es buen músico: toca la guitarra bien -lo de “como yo” es simplemente para amenizar un poco- y todos los instrumentos. Ese es un personaje malo y a la vez bueno porque es un duende: es diabólico pero es encantador, sabe tocar todos los instrumentos del mundo ¡tocando guitarra y enamorando mujeres esta solo! y por ahí canta elegante. Entonces El Duende se lleva a Tino, que es el protagonista se esta película, un niño que nace con virtudes. El termino virtudes, para nosotros, es como un niño superdotado acá ¿listo? Entonces es el niño que nace con sus virtudes para muchas cosas y el duende si se da cuenta, se lleva a ese niño, lo secuestra y en la selva le enseña a tocar. Les cuento sin misterio y pues la historia la tengo registrada en La Dirección Nacional de Derechos de Autor y la idea es… (Risas) que no se la vayan a robar (Risas) ¿sí?… ¡es que ando en crisis!

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In: Le toca hacer es la otra: la del Ministerio de Cultura en la Solución de Proyecto Nacional para que este más seguro (Risas)

AO: Va a tocar pa asegurarla más (Risas). Entonces el duende hace de ese niño un experto Marimbero, y eso tiene ¡unos picantes y unas connotaciones! que cuando El Duende lo tiene listo lo suelta y ese niño llega y descresta: toca La Marimba en los diferentes escenarios, viene al festival Petronio Álvarez y se convierte en el Rey -hay que grabar aquí en El Petronio- y todo ese tipo de situaciones. La historia conecta con el amor de su vida: una niña que nace el mismo día que nace él pero es una niña de clase alta, y que él nace por allá en clase baja y nace por allá en Guapi, y ella nace acá en la ciudad y se encuentran en el Petronio. Esa niña es la presentadora y hace la apertura ¡una cosa bonita! Una vaina bonita con escenas artísticas y con escenas de terror frente a lo del monte. Entonces por allí va la historia. La idea es que ojala me ayuden a que podamos conseguir como grabarla bien.

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In: Hay una reflexión que se me ocurría cuando dijiste lo de la cantidad de copias que vendiste personalmente, y es que si lo comparo personalmente con las películas en las que yo he tenido la oportunidad de estar, tú has tenido más éxito que nosotros. Personalmente has tenido más éxito.

AO: Muchas gracias.

In: Y eso si eso pensamos que por película la ven cinco o cuatro personas, estamos hablando, no de 280.000, sino que a eso le multiplicamos la cantidad de películas piratas que se venden podemos estar hablando de 600.000 espectadores. Es decir, a veces cuando uno habla de cine Colombiano a uno le ponen como diferentes cifras. Uno cree que el rey es Dago García porque obviamente es el éxito que es visible, etc. Pero también hay otro cine que se hace invisible porque no tiene esos privilegios ni esos contactos y que también es muy valioso; en ese sentido para mí hay algo que es fascinante con el cine, en particular, y es que todas las películas que uno hace, en las que uno participa, uno ve que en el cine de cada país es un documento, documento y memoria. Personalmente yo los felicito, yo siento que la película de ustedes hay que buscarle una manera de preservarle en mejor calidad, obviamente, vimos una copia digital, porque yo la siento como un documento que habla del Pacifico, habla de la región, de la idiosincrasia, personalmente siento que un sociólogo sacaría una cantidad de elementos que le hagan pensar sobre las comunidades, o un antropólogo miraría muchas cosas. Personalmente me encanta la película, es decir, esa ingenuidad le da una potencia que es grandiosa. Personalmente estoy fascinado realmente con el trabajo de ustedes -así como he estado fascinado con el trabajo de Víctor, y de muchas otras personas como las de Pereira y el cine que hacen en Medellín- porque siento que tienen algo que los que trabajan en la industria del cine no tienen y es corazón. Muchas gracias por lo que ustedes nos enseñan.

In: A ustedes muchas gracias, mi dios le pague.

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Harold: Quisiera decir una reflexión como en ese sentido, y es que por lo general el cine se ha enmarcado acá dentro de una vaina que es la industria cultural que tiene una lógicas y unas dinámicas. Ellos están planteando unas dinámicas que son totalmente distintas porque eso tiene que ver con las formas como los afros se comunican y logran trascender, incluso, la industria. Por ejemplo eso pasa con el Hip-hop en Norteamérica, que logra trascender porque empieza desde las calles a generar su propio mercado.
Lo que quiero decir es que, como los afros logran trascender todo eso de la industria, es un concepto y es la Mercadotecnia Cultural: una comunidad construye sus propias narrativas y establece su circulación sin depender verticalmente de la industria. Entonces, por ejemplo, eso pasa fuerte acá con la Salsa Choke: La Salsa Choke pego de una fue por los piratas y en el barrio, y de una ¡Pego! Uno le dijo a Armero “Ve, colócame esto, te regalo esta canción” y la puso en la selección y de ahí pego y trascendió, pero desde hace rato viene en el barrio. Por ejemplo: Junior Jein y Jimmy Saa tocan en distintas partes y no hacen parte de la industria total pero están ahí ¡pegaos! Entonces mira lo que dicen ellos: van a los lugares de conexión que son los terminales que es donde está la gente circulando y subiendo. Nos están dando una clase de como circular los materiales.

AO: Marketing.

In: Otra cosa que mencionaste: lo del Golpe de El Vuelco del Cangrejo, y es cuando al principio mencionaste lo de los actores: con relación a los actores dijiste que estos son actores que son actores, es decir: que no son bandoleros por ejemplo. El cine colombiano, o por lo menos el cine colombiano que se ha visualizado fuera del país, que ha ganado premios en los festivales y que se consideran muy importantes dentro de la industria cinematográfica o el cine arte, trabajan con actores que no son actores. En el caso de ustedes, lo que tú hiciste con una observación y es de que son personas jóvenes, muchachos que no son bandoleros ¿ustedes que opinan de estas películas colombianas donde las personas hacen de sí mismas para contar sus historias? Es decir, que no son el muchacho que es vendedor de ropa que hace de maleante, sino que es realmente, en el caso de El Vuelco del Cangrejo, por ejemplo Cerebro hace de Cerebro ¿ustedes que piensan de ese tipo de películas? ¿Cómo los ven estos otras personas, estos otros directores a ustedes, como se sienten con esto?

AO: Para nosotros es fenomenal que se hagan realizaciones cinematográficas en Colombia, donde se tome para la actuación personajes que viven la problemática, me parece que nadie enseña mejor que el que lo ha vivido que el que lo siente. No, en ese sentido nosotros no tenemos ninguna objeción, antes por el contrario: los felicitamos porque son valientes en salir a… por ejemplo lo de esta chica de La Vendedora de Rosas que yo creo que fue la primera que nos enseñó en Colombia a ser valientes y a contar su historia y a ser el papel de ella. Entonces para nosotros es bueno, muy bueno. En el caso nuestro, lamentablemente por el tema de -creería yo, sin lugar a equivocarme- en el tema del conflicto que se ha vivido en el país tan fuerte y lo arraigado que en algunos momentos a estado el tema de los grupos paramilitares, el tema de los grupos al margen de la ley, entonces es un poco complicado para nosotros narrar una historia o grabar una historia de narcotráfico mezclado con paramilitarismo, mezclado con todo, y los pelados que si están realmente metidos en el cuento se metan. Es complicado. No se meten porque si se meten los matan los mismos para los cuales ellos trabajan. Entonces es un poco complicado decir “vos que has vivido esta experiencia, vení metete a la película y de paso enseña y salite de allí”. Eso sería lo ideal pero pues no es tan fácil lograr ese ideal. Por eso partimos de reunirnos, de hacer una convocatoria: aparecen cien o doscientos muchachos y les hacemos un casting -a nuestra manera-

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Luisa Gonzalez: ¿Cómo es esa manera?

AO: (Risas) ¡A bueno! Buena pregunta. Nosotros hacemos la convocatoria, la publicamos y vamos recibiendo, sacamos un lazo de tiempo y en el día recibimos por ejemplo, diez, quince o veinte jóvenes. Nosotros de acuerdo a lo que los personajes principales -antagonistas y protagonistas- de la película, como ya tenemos una caracterización de qué tipo de personajes queremos entonces los colocamos a veces en parejas y les decimos “vea, nosotros lo que queremos es que usted va a ser un papel de vendedor de microtráfico, con lo que usted ha visto en la televisión o con lo que usted ha visto en la realidad sin usted estar metido en el cuento, imagínese que usted es el mejor jibaro ¿ok?”, y le damos un tiempo a que se lo imagine. Lo mismo hacemos con el otro y le metemos este tipo de personajes y le decimos a la niña “usted va a ser la prostituta que va a estar detrás de ese jibaro, entonces imagínese la mejor prostituta. Imagíneselo”, y le dejamos ese espacio imaginario y luego les ponemos a hacer una escena ¿sí? Luego, así lo hacemos con cada uno de los que participan y luego nos sentamos y revisamos material y decimos “este clasifica para tal papel; ¡Ah! Mira que a este lo queríamos para el pale de jíbaro pero con las características que le miramos esto no nos sirve para jibaro, pero si nos sirve para hacer de policía, para tal cosa”. Entonces, ese es más o menos el estilo de casting que hacemos

In: Como un casting promocional.

AO: Eso, sí. Gracias.

LG: Bueno. Muchísimas gracias

AO: A ustedes.

FE: Pues de ante mano quiero agradecerle a Luisa por habernos dado la oportunidad de estar aquí y de venir a compartir nuestra experiencia con ustedes. Es más, es la segunda vez -la primera fue en Medellín-, que nos brindan esta oportunidad y pues, encantado.

LG: No, muchas gracias por haber venido desde tan lejos. Pues para mí este ciclo es como el intento que decía Rodrigo de que haya una visibilidad de estos otros cines. Los directores también me han dicho -sobre todo Wilson Quintero y que viene la próxima fecha- que sería muy bueno que todos se hubieran conocido, pero todos vienen de lugares que están muy lejos. Curiosamente no encontré ninguna película hecha en Cali, como con esta que se vendiera a través de los piratas. Porque por ejemplo está el trabajo de Víctor, pero a Víctor no lo comercializan los piratas y no hay como con estas similitudes de hacerlo con tan poco presupuesto, con empirismo y arriesgándose. Bueno, en fin… cierro para invitarlos: dentro de ocho días tendremos La Gorra y viene Andrés Lozano. La Gorra es quizá la película últimamente más difundida a través de piratas: los piratas difundes es por modas, o sea, las películas de ustedes ya nos las venden porque ya pasaron de moda. La Gorra también ya paso de moda, pero pues pego muchísimo. Muy chévere si vienen y nos acompañan en este mismo espacio.

AO: Yo quiero también finalmente, de parte nuestra, decir que como este escenario en el que estamos aquí, tengo claro que en Colombia no hay diez escenarios como este -como la Universidad del Valle- en Colombia. Ese es mi concepto, partiendo de que los otros nueve son la Universidad de Antioquia… Yo le decía a Fernando “Gracias a Luisa, a la productora y a todos, yo voy a pedir mi permiso y todo lo que quiera, y el canal de televisión lo dejamos a la a merced de…”; afortunadamente, Fernando, acá, vía teamviewer lo maneja y bueno… y ahí el canal está ahí medio ¿sí? ahora rato me sorprendió porque me dijo “¡Sí! mire, esto es lo que estamos viendo ahora allá”; -¡ah! ¿Sí? ¿Cómo así?”; -“¡Sí socio!, yo por teamviewer lo estoy manejando”. Entonces eso para nosotros es un valor agregado a lo que se viene de hoy en más. Y yo soy un convencido de que ustedes, aquí en la Universidad del Valle, cuando sacan este tiempo para escuchar, para hacer este tipo de conversatorios, sacan sus conclusiones y cuando las conclusiones son positivas -que espero sean positivas- ustedes son una herramienta valiosísima para nosotros en lo que viene, porque uno solo de ustedes que se enamore de lo que hacemos nos puede ayudar a llegar muy lejos, y yo sé del potencial que hay aquí en la Universidad. Entonces solamente se lo quiero recalcar y a la vez exhortarlos a que en la medida en que si les gusta de verdad lo que hacemos, nos ayuden desde diferentes formas, como ustedes crean que puedan ayudar que estamos prestos para dejarnos ayudar.

HRLD: ¿Conoce al maestro Alfredo Banin, escritor Guapireño?

AO: ¡Si, claro! es mi vecino (Risas) Poeta.
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HRLD: Tiene un texto del Gualajo muy bueno.

AO: Si. Excelente.
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LG: ¡Bueno! Muchas gracias, y gracias por venir.

AO: A ustedes un millón de gracias, felicidades.

(Aplausos)